Cómo eliminar el Moho
Comprar productos anti-moho
El moho es fácilmente identificable en nuestras paredes y
techos por el aspecto que presenta, manchas negro-verdosas de mayor o menor
tamaño, generalmente muchas manchas pequeñas alrededor de alguna mayor. Esta
forma de vida, además de antiestética es peligrosa para la salud.
El motivo de su aparición es obviamente la humedad, pero
esta puede deberse a diversas causas, generalmente dos:
1) En primer lugar la existencia de
una fuga, venga de arriba o de abajo (el agua asciende por la pared por
capilaridad). En estos casos el moho suele aparecer acompañando a una mancha de
humedad.
2) En segundo lugar la condensación,
que se debe a la combinación de humedad
ambiental con una gran diferencia de temperatura entre el exterior y el
interior de la vivienda. En ocasiones, sobretodo en zonas geográficas húmedas,
no basta con ventilar para evitar la condensación.
En el primer caso será necesario eliminar la causa de la
fuga y dejarlo secar un tiempo prudencial antes de aplicar un tratamiento
antimoho. En el segundo podemos actuar sin más preámbulos.
Algunas personas creen que con limpiar la superficie
afectada con lejía es suficiente, pero en realidad no lo es, ya que lo que
vemos es precisamente la superficie de la colonia de moho, mientras que la gran
mayoría de este microorganismo habita en el interior del muro. Además los
efectos de la lejía no son duraderos. Si la lejía fuera efectiva para ello, en
las tiendas de pintura también la venderían.
Para conseguir eliminar completamente el moho, debemos
aplicar un biocida, como el
Limpiador Antimoho de Bruguer, a la totalidad de la
zona afectada mediante una esponja o
trapo. Procuraremos que el muro se empape bien del producto para que ataque a
toda la colonia. Los productos que se aplican con spray o pulverizador no penetran
bien en la pared por lo que no son recomendables. Dejaremos actuar el producto
24 horas.
Al contrario que con la lejía, el biocida no blanquea la
superficie afectada, por el contrario puede que la veamos mas sucia, pero esto es
una buena señal ya que está “sacando” el moho del muro.
Si la mancha de moho estuviera muy incrustada deberíamos
realizar este paso dos veces, es decir; aplicamos una vez, dejamos secar 24
horas, volvemos a aplicar y a esperar otras 24 horas. Tras esas 48 horas
podemos pasar al siguiente paso: Pintar.
Aunque estemos tratando una estancia interior, para evitar
la reaparición futuro de moho debemos aplicar una pintura con calidad exterior que
resista la condensación como lo haría con la lluvia o el rocío, y sobretodo y
esto es lo más importante, que contenga conservante antimoho.
Ejemplo de ellas serían el
Emblema mate y el Diploma de Bruguer, la primera puede además teñirse en cualquier color y la segunda
solamente en tonos claros. Para casos muy difíciles Bruguer dispone de una
pintura especial antimoho.
Una vez hayamos aplicado preferiblemente un mínimo de dos
manos adecuadamente no volveremos a tener más problemas de moho en muchos,
muchos años.